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jueves, 7 de enero de 2021

Inmunidad activa adquirida mediante vacunación

Los tipos de inmunidad que producen las vacunas se pueden clasificar según la robustez y la duración de la misma. Las principales, son:

1. INMUNIDAD ESTERILIZANTE

La idónea, ya que elimina el germen antes de que se produzca la infección. Es la producida por enfermedades que inducen respuestas inmunológicas eficaces y duraderas tras un único contagio. Las enfermedades exantemáticas infantiles son el ejemplo clásico.

No es la más común, ya que los virus que se replican en las mucosas de la garganta y la nasofaringe, como el SARS-CoV-2, no suelen inducir este tipo de inmunidad. La vacuna, por tanto, tampoco lo haría.

En este momento, en la mayoría de ensayos con las vacunas contra el SARS-COV-2, se ha observado que éstas protegen los pulmones frente a la forma grave de la enfermedad, pero no impiden la replicación del virus en las vías aéreas altas ni, por tanto, su contagio. O sea, que mucha gente podría infectarse y emitir una cantidad de virus suficiente como para contagiar a otros, pero sin enfermar de gravedad.

2. I.  F U N C I O N A L

Se cree la más probable frente al SARS-COV-2.

El sistema inmune de las personas que han padecido la enfermedad o han sido vacunadas, reconoce y combate el germen sin evitar que lo contraiga en un futuro. O sea, el sistema inmune evitaría desarrollar un cuadro clínico grave, sin impedir síntomas catarrales leves.

En otras palabras, los niveles de anticuerpos descenderían, pero la memoria inmune no desaparece. Esto implica que cuando el sistema inmunológico se reencuentra con el virus, la producción de anticuerpos es rápida y enérgica.

3. INMUNIDAD MENGUANTE (WANING)

Una variante de la anterior: las personas que han padecido la enfermedad o se han vacunado perderían la protección con el tiempo. No obstante, aunque la inmunidad decaiga, las reinfecciones siempre tenderían a ser menos graves (no enfermaría con la misma gravedad que en el primer episodio).

Se diferencia de la anterior, en que la gravedad de la enfermedad podría ser tiempo-dependiente.

Este patrón es el que se observa con los cuatro coronavirus - OC43, 229E, NL63 y HKU1 - que causan cuadros catarrales leves, donde la población suele reinfectarse en un período de tiempo relativamente corto.

4. PÉRDIDA INMUNITARIA

Aquella en el que la población vacunada o que ha enfermado, pierde toda la inmunidad frente al virus en un determinado periodo de tiempo. O sea, que una reinfección se comportaría como una infección nueva, con riesgo de padecer la forma grave de la enfermedad.

El caso típico podría ser el de la gripe estacional, con nula inmunidad específica y contagios anuales.

Numerosos autores opinan que el escenario futuro será una mezcla de las anteriores. Algunas personas desarrollarán inmunidad esterilizante y otras, inmunidad funcional o menguante. No obstante, de forma global, la gravedad de la enfermedad se irá atenuando y no será la que en su momento llevó a adoptar medidas extraordinarias de confinamiento.

viernes, 11 de febrero de 2022

Vacunas antineumocócicas: polisacárida (VNP23) y conjugada (VNC13)

Streptococcus pneumoniae, comúnmente llamado neumococo, es la primera causa de neumonía adquirida en la comunidad (NAC) en todo el mundo, afectando especialmente a los grupos de riesgo más vulnerables: niños, ancianos e inmunodeprimidos.

Se trata de una bacteria gram-positiva que cuenta con una cápsula de polisacáridos externa a su pared celular como principal mecanismo de contagio. Esta característica también permite su clasificación en más de 98 serotipos con diferencias significativas a nivel inmunológico y sintomático.

Debido a esto, la inmunización contra el neumococo se ha convertido en la estrategia de salud pública más costoefectiva para disminuir su incidencia a través de dos vacunas diferentes a nivel inmunogénico:

1. VACUNA POLISACÁRIDA (VNP23). Pneumovax23®

Contiene 23 polisacáridos capsulares (1, 2, 3, 4, 5, 6B, 7F, 8, 9N, 9V, 10A, 11A, 12F, 14, 15B, 17F, 18C, 19F, 19A, 20, 22F, 23F, 33F), causantes del 60% de los casos de enfermedad neumocócica en adultos.

Por su composición, exclusivamente de polisacáridos, induce una respuesta inmune T independiente, lo que significa que no involucra la activación de linfocitos T, sino que los polisacáridos activan directamente los linfocitos B, encargados de producir anticuerpos específicos.

La inmunidad tiene lugar a las 2-3 semanas de su administración y los niveles de anticuerpos se mantienen más de 5 años.

Con esta vacuna, la respuesta inmunológica es algo más débil que la producida por la vacuna conjugada VNC13 y NO genera células de memoria.

2. VACUNA CONJUGADA (VNC13). Prevenar13®

Clasificada como conjugada debido a que los 13 polisacáridos que contiene (1, 3, 4, 5, 6A, 6B, 7F, 9V, 14, 18C, 19A, 19F, 23F), van unidos a una proteína no tóxica (similar a la diftérica) que logra desencadenar una respuesta T dependiente, provocando la producción de anticuerpos y la creación de memoria inmunológica.

O sea, la respuesta inmunológica que desencadena tiene como principales intermediarios a los linfocitos T, que favorecen la proliferación y diferenciación de linfocitos B para que éstos produzcan anticuerpos y células de memoria.

Esto lo logra a través de la proteína contenida en su estructura que la hace más efectiva, ya que el sistema inmunológico no responde adecuadamente a los antígenos polisacáridos por sí solos, requiriendo un antígeno proteico para desencadenar una respuesta inmunológica más eficaz.

Cabe resaltar que la PCV13 también crea inmunidad de grupo en adultos vacunando a la población pediátrica, ya que también genera inmunidad a nivel de la mucosa de la nasofaringe y garganta de niños sanos, considerados los principales vectores de contagio.

RECOMENDACIONES ACTUALES DE LAS VACUNAS

La vacuna VNC13 se recomienda para:
  • Niños menores de 2 años en 4 dosis (2, 4, 6 y 12-15 meses).
  • Mayores de 65 años o más (1 dosis).
  • Fumadores
  • Inmunocompetentes en general, siguiendo la siguiente pauta: primero recibirá una dosis de VCN13 y luego la VNPV23 con un año se separación como mínimo.
La polisacárida VNP23 está indicada en:
  • Adultos de 65 años o más
  • Inmunodeprimidos
  • Fumadores
  • NO se debe administrar en niños menores de 2 años de edad.

(*) No administrar las dos vacunas simultáneamente (separarlas un año como mínimo).
(*) Ambas vacunas neumocócicas se pueden administrar simultáneamente junto con la del COVID y la gripe. Para ello, utilizar los dos brazos y separarlas al menos 2,5 cm.