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lunes, 10 de noviembre de 2025

Gripe aviar (J09.X)

También conocida como influenza aviar, es una enfermedad viral altamente contagiosa entre aves, causada por el virus de la familia Orthomyxoviridae (género Influenzavirus A y B).

Existen varias cepas del virus que, de forma general, suelen clasificarse en dos categorías según la gravedad de la enfermedad en las aves. Estas dos variantes requieren distintos tipos de medidas de prevención, control y gestión (Ver fig.1):

  • Gripe aviar de baja patogenicidad (IABP): suele cursar con síntomas leves y, en ocasiones, es asintomática. Tiene categoría D (enfermedad sobre la que deben adoptarse medidas para evitar su propagación en relación con su introducción en la UE o con desplazamientos entre estados miembros).
  • De alta patogenicidad (IAAP), que provoca signos clínicos graves y altas tasas de mortalidad animal. Catalogada con categoría A, usualmente tiene escasa presencia en la UE pero que, en relación a la cual, deben tomarse medidas de erradicación tan pronto como se detecte su existencia. 
(Fig. 1)

C O N T A G I O

Todas las especies aviares son susceptibles de padecer la enfermedad, tanto las silvestres como las de corral y, dentro de ellas, se muestran más sensibles a enfermar los galliformes (gallinas y pavos) que los anseriformes (gansos y patos).

Su transmisión es generalmente por contacto directo entre aves. Los animales infectados excretan el virus mediante las secreciones nasales, boca, ojos y heces, aunque también puede propagarse por contacto con materiales, equipos, vehículos, alimentos o agua contaminados. La avifauna silvestre migratoria juega un papel fundamental en la diseminación geográfica de la infección.

En general, los virus de influenza aviar no se transmiten al ser humano, pero los subtipos H5, H7 y rara vez el H9, pueden afectar de forma esporádica al hombre y a otros mamíferos. Hasta la fecha, todos los casos de transmisión al hombre se han dado siempre en condiciones de estrecho contacto con aves infectadas y no se ha constatado ningún caso de transmisión entre personas (Ver fig. 2).

SINTOMAS EN AVES

El periodo de incubación es de 3 a 5 días. Los síntomas clínicos varían en intensidad dependiendo de la cepa de que se trate y de la sensibilidad de la especie afectada pero, en general, cursa con depresión, inapetencia, descenso en la puesta, edema facial, tumefacción y cianosis de crestas y barbillas, hemorragias petequiales en membranas internas, pancreatitis y muertes súbitas de los animales.

RIESGO POTENCIAL PARA EL SER HUMANO

Según las evaluaciones de riesgo de la ECDC (Conference of Defence and the Enviroment), el riesgo de infección es bajo para la población en general, siendo considerado bajo/medio para aquellas personas que tengan exposición frecuente a las aves: personal que trabaja en granjas, mataderos y servicios veterinarios relacionados con la producción avícola.

En la UE no se ha documentado ningún caso de contagio por alimentos: carne cocinada, huevos o productos derivados de ellos. La cadena alimentaria garantiza que nunca exista contacto de los alimentos con el resto de animales, ya que se adoptan medidas higiénicas y de control de la trazabilidad de los mismos desde la granja de producción al consumidor.

VIGILANCIA DE LA GRIPE AVIAR

En España existe un Programa Nacional de Vigilancia (activa* y pasiva**) de Influenza aviar basado en el riesgo en aves domésticas y silvestre. Fruto de esta vigilancia, anualmente se analizan en España unas 10.000 muestras procedentes de aves domésticas y 1.000 de aves silvestres.

(*) Se basa en la notificación voluntaria de casos por parte de los profesionales sanitarios.
(**) Implica una búsqueda proactiva y sistemática de información, a través de encuestas, visitas a la comunidad o contacto directo con proveedores.

(Fig. 2) 

sábado, 8 de noviembre de 2025

Viruela del mono (B04)

También conocida como monkeypox o mpox, es una enfermedad zoonótica viral poco frecuente, causada por una variante del virus de la viruela, que se transmite de animales a humanos y de persona a persona a través del contacto cercano.

El último brote se comunicó por primera vez el 15 de mayo de 2022 y el 23 de julio de 2023 fue declarado por la OMS como una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII).

Aunque es endémica en países africanos (Benín, Camerún, Rep. Centroafricana, R.D. del Congo, Gabón, Costa de Marfil, Liberia, Nigeria, Sierra Leona y Sudán del Sur), actualmente se están dando brotes en países en los que habitualmente no se daban casos.

CADENA DE TRANSMISIÓN

LA mpox se transmite por:

  1. Contacto directo estrecho y prolongado de un simio a una persona o de persona a persona que presente síntomas a través de gotas respiratorias grandes, contacto piel con piel, relaciones sexuales, sexo oral o besos. El exantema, los líquidos corporales ( pus o sangre de las lesiones cutáneas) y las costras son particularmente infecciosos. Las úlceras, lesiones o llagas bucales también son infecciosas, lo que significa que el virus también se propaga a través de la saliva.
  2. Contacto indirecto: prendas de vestir, ropa de cama, toallas, cubiertos, platos y otras superficies contaminadas.


SIGNOS, SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO

Suelen ser leves y duran entre 2-4 semanas y desaparecen por sí solos sin tratamiento:

  • Erupciones cutáneas, exantemas y/o vesículas en cara, manos, pies, ojos, boca, genitales y zona perianal.
  • Fiebre
  • Ganglios linfáticos inflamados
  • Cefalea
  • Mialgias, fatiga y cansancio

En algunas personas (s.t. inmunodeprimidos), pueden provocar complicaciones médicas graves.

En 2022 se aprobó por la EMA, un tratamiento antiviral específico no comercializado en España y con una disponibilidad muy limitada.

PREVENCIÓN

  • Si tiene síntomas, ailese en su domicilio hasta que se caigan las clí
  • ostras, debiendo evitar especialmente el contacto cercano con personas inmunodeprimidas y mascotas.
  • Evite el contacto físico y las relaciones sexuales hasta la desaparición de las lesiones.
  • Cubrir las lesiones hasta las 12 semanas después de finalizar el aislamiento.
  • Lavarse las manos regularmente con agua y jabón y frotarlas con gel hidroalcohólico.
  • Lavar (a 60ºC y con detergente) la ropa, sábanas, toallas, platos, cubiertos y otros artículos o superficies con los que la persona infectada pueda haber tenido contacto. Tampoco deben compartirse.
  • Usar hipoclorito sódico de uso doméstico a una concentración del 0,1%. Si se utiliza lejía doméstica, la dilución sería 1:50, ya que su concentración es del 5%.
  • Los cuidadores y familiares deben usar mascarilla y guantes desechables para evitar tocar directamente las lesiones y las superficies contaminadas.
  • Estricta higiene de manos.
  • No usar el transporte público
  • Vacuna.

Si su situación empeora póngase, en contacto con el centro sanitario más cercano.

miércoles, 27 de junio de 2018

Esterilización. Tipos

La desinfección es la inactivación de microorganismos patógenos sobre objetos inanimados, aunque no elimina todas las formas de vida conocidas. La esterilización, en cambio, es el proceso de destrucción de todos los microorganismos activos o latentes en un objeto o superficie, incluyendo las esporas bacterianas. Actualmente, los métodos de esterilización más usados son:

1. MEDIOS FÍSICOS
  • Calor seco (estufa Poupinell). Casi no se utiliza, ya que hay que someter el instrumental a una temperatura de 180º C, lo que lo hace inadecuado para materiales termolábiles (gomas, plásticos, materiales porosos, textiles, etc.). Además, al tiempo de esterilización, hay que sumarle el tiempo que tarda el horno en alcanzar esta temperatura y el que tarda el instrumental en enfriarse para poder utilizarlo.
  • Calor húmedo (autoclave). El agente es vapor de agua a presión positiva. La esterilización depende de la temperatura, el tiempo y la presión. Existen dos tipos de autoclaves: los gravitatorios (prácticamente en desuso) y los de prevacío, los más utilizados en el ámbito hospitalario. 
  • Radiación. Consiste en la exposición del material a rayos gamma a una dosis y tiempo determinados. Aunque muy eficaz, está limitado a la esterilización industrial y para materiales de un solo uso, debido a su alto coste, a la complejidad de sus instalaciones y a las medidas de seguridad que requiere. Tiene como ventajas un alto poder de penetración, no deja residuos y puede utilizarse con materiales termosensibles como plásticos, líquidos, gasas, fármacos y madera.
2. MÉTODOS QUÍMICOS

Métodos de elección para materiales termolábiles, ya que el proceso se realiza a baja temperatura (menos de 50ºC) y presión negativa:
  • Óxido de etileno. Gas poco utilizado, ya que es explosivo, tóxico y cancerígeno. Además requiere airear el material después del proceso, lo que hace que los ciclos de esterilización sean muy largos (10-12 horas).
  • Formaldehído. Como el anterior, es un gas tóxico, cancerígeno y también necesita que los instrumentos sean aireados tras la esterilización. El proceso tarda de 3 a 5 horas.
  • Gas plasma. El agente esterilizante es peróxido de hidrógeno (H2O2) en forma de plasma, que produce la oxidación de las proteínas celulares. El tiempo de esterilización es de una hora aproximadamente, ya que al utilizar hidrógeno y oxígeno, no necesita aireación. Aunque es irritante, posee baja toxicidad y no es cancerígeno.

    Instrumental quirúrgico

        martes, 5 de junio de 2018

        Klebsiella (B96.1)

        Es una bacteria gramnegativa que provoca frecuentes infecciones nosocomiales.

        Su infección suele adquirirse en hospitales por personas inmunodeprimnidas y/o sometidas a técnicas invasivas (catéteres IV, sondas vesicales, TET´s y/o drenajes).

        La bacteria Klebsiella, junto con la Enterobacter y Serratia, residen en el intestino de muchas personas sanas sin causar enfermedad, pero provocan graves infecciones cuando invaden otras zonas del cuerpo:

        • Las vías urinarias a través de las sondas vesicales, causando cistitis e infecciones renales.
        • El torrente sanguíneo a través de los catéteres venosos.
        • Tejidos, a través de heridas quirúrgicas y quemaduras.
        • El tracto respiratorio, provocando neumonía con tos y esputos purulentos de color rojo amarronado.

        En muy raras ocasiones, la Klebsiella causa neumonía fuera del hospital (en la comunidad) y suelen ser, por lo general, en personas inmunodeprimidas, alcohólicas o muy mayores.


        PRUEBAS DE APOYO AL DIAGNÓSTICO


        Aunque esta bacteria puede identificarse con facilidad mediante una tinción de Gram, para confirmar el diagnóstico clínico se realizan pruebas de imagen (ecografías, radiografías, tomografías computarizadas,...) y se hace un cultivo de una muestra (esputo, secreción pulmonar, sangre, orina o tejido afectado).

        A las bacterias identificadas en el cultivo, se les somete a una prueba de sensibilidad para determinar qué antibióticos presentan mayor eficacia contra ellas.

        TRATAMIENTO

        • La Klebsiella pneumoniae adquirida en la comunidad suele responder bien a las cefalosporinas y fluoroquinolonas por vía intravenosa.
        • Las infecciones nosocomiales por Klebsiella son difíciles de tratar, ya que suelen ser resistentes a muchos antibióticos.

        lunes, 31 de octubre de 2016

        Residuos sanitarios: clasificación y legislación sobre su gestión y tratamiento

        Se consideran residuos sanitarios a todos los desechos sólidos, líquidos o gaseosos generados en hospitales, unidades asistenciales, centros de salud, consultas, bancos de sangre y laboratorios. También incluye los envases que los contienen o que los hayan contenido. Se clasifican en cuatro grupos:

        Grupo I. Residuos sanitarios asimilables a residuos municipales.

        No requieren exigencias especiales en su gestión: cartón, papel, material de oficina, cocinas, comedores, talleres y residuos procedentes de pacientes no infecciosos (no incluidos en los grupos II y III).

        Grupo II. No específicos.

        Residuos resultantes de la actividad asistencial (curas, análisis clínicos, intervenciones quirúrgicas, ….)  y todo material manchado de sangre o fluidos que no estén incluidos en la categoría de residuos sanitarios especificados en el grupo III. Entre otros:

        • Material de curas, guantes, gasas, apósitos y vendajes manchados con sangre o fluidos corporales de pacientes no incluidos en el grupo III.
        • Textiles manchados con fluidos corporales (empapadores, pañales, compresas, ropa de cama desechable) de pacientes no incluidos en el grupo III.
        • Sistemas de suero (la aguja se desechará en contenedor biológico del grupo III).
        • Sondas vesicales y bolsas de orina.
        • Sondas nasogásticas, sistemas y recipientes de alimentación parenteral ...Si es posible, vaciarlos previamente. Cuando no lo sea, desecharlos junto con el contenido.
        • Drenajes quirúrgicos
        • Férulas, yesos y escayolas.
        • Tarros cerrados con muestras de heces.

        Grupo III: Residuos sanitarios específicos o de riesgo.

        Aquellos que, por presentar un riesgo para la salud pública y laboral, requieren medidas especiales de contención:

        • Residuos procedentes de pacientes con las enfermedades infecciosas que especifique Epidemiología o la autoridad sanitaria competente.
        • Objetos punzantes o cortantes: agujas, hojas de bisturí, lancetas, …
        • Artículos de cristal que hayan estado en contacto con productos biológicos: envases, tubos de ensayo, pipetas, cubreobjetos y similares.
        • Sangre y hemoderivados en forma líquida, procedentes de bancos de sangre y laboratorios. Incluye los recipientes que los contienen.
        • Equipos y filtros de diálisis.
        • Vacunas inactivadas y atenuadas.
        • Cultivos y material contaminado de laboratorios de microbiología e inmunología.
        • Restos de animales de centros experimentales y de investigación.
        • Residuos anatómicos humanos de pequeña entidad.
        • Prótesis retiradas en intervenciones.

        Grupo IV: Residuos tipificados en normativas singulares.

        Residuos sujetos a requerimientos higiénico y ambientales especiales:

        • Citostáticos, citotóxicos y material que haya estado en contacto con ellos.
        • Material que presenten riesgos carcinogénicos, mutagénicos y/o teratogénicos.
        • Fármacos caducados y restos de medicación (incluido blisters).

        TRATAMIENTO Y GESTIÓN DE LOS RR.SS. LEGISLACION Y NORMATIVA

        - NTP 372: Tratamiento de residuos sanitarios

        Nota Técnica de Prevención que expone los métodos para el tratamiento de los RR.SS procedentes de la actividad sanitaria, veterinaria, laboratorios y de investigación con la finalidad de garantizar la salud pública y la defensa del medio ambiente. Al ser una guía de buena práctica, sus indicaciones no son de obligado cumplimiento.


        - Ley 42/1975, de 19 de noviembre, sobre Recogida y tratamiento de los residuos sólidos urbanos, modificada por el Real Decreto-legislativo 1163/1986, de 13 de junio.

        Aunque su ámbito de aplicación incluye los residuos sanitarios, no contempla residuos tóxicos, contaminantes y peligrosos para el medio ambiente.

        - Real Decreto 833/1988 de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento para la ejecución de la ley 20/1986, de 14 de mayo, sobre el régimen jurídico básico de residuos tóxicos y peligrosos.

        Su contenido Incluye los residuos infecciosos, pero alude a los residuos tóxicos y peligrosos de forma muy genérica.

        - Directiva 91/689/CEE relativa a los residuos peligrosos. Insta a las autoridades competentes a la elaboración de planes para la gestión de RR.SS.

        Asimismo, existen en las distintas comunidades autónomas normas legales sobre la gestión y el tratamiento de los RR.SS.


        viernes, 30 de septiembre de 2016

        La cadena de transmisión de infecciones

        Los elementos que intervienen en la cadena de transmisión de una enfermedad son:

        1. EL AGENTE INFECCIOSO

        Es el organismo vivo que produce la enfermedad infecciosa. Los mas habituales son bacterias, virus, hongos y parásitos. Sus características más importantes son:

        • 1.1 Patogenicidad: capacidad del agente microbiano para producir la enfermedad.
        • 1.2 Virulencia: hace referencia a la gravedad de la patología que produce.
        • 1.3 Invasividad: capacidad del agente para invadir y multiplicarse en los tejidos que lo hospedan.
        • 1.4 Inóculo o dosis infectante: cantidad de microorganismos necesaria para producir la infección.
        • 1.5 Toxigenicidad: capacidad del agente microbiano para producir sustancias toxicas para el huésped.
        • 1.6. Especificidad: aptitud del agente para producir infección en huéspedes de una o varias especies.
        • 1.7 Inmugenicidad: capacidad del agente microbiano de inducir la producción de anticuerpos en el huésped como respuesta a sus antigenos.

        2. RESERVORIO

        Es el lugar donde los microorganismos viven, crecen y se multiplican. Pueden ser animados (seres vivos) o inanimados (objetos).

        3. HUESPED SUSCEPTIBLE

        Es un ser vivo que no tiene inmunidad suficiente contra un determinado agente y, que al entrar en contacto con el, desarrolla la enfermedad.

        Hay factores que modifican la susceptibilidad del huesped, como son el estado nutricional, enfermedades subyacentes, tratamientos inmunosupresores, etc.

        4. PUERTAS DE ENTRADA Y SALIDA

        Lugar por donde el agente infeccioso abandona al huésped infectado o colonizado y entra en el huesped susceptible. Las principales son las vías respiratoria, hemática, genito-urinaria, digestiva, cutánea y placentaria.

        5. VIA DE TRANSMISION

        Es el mecanismo que transporta el agente infeccioso desde la puerta de salida del reservorio a la puerta de entrada del huésped. Puede ser por:

        • 5.1 Contacto directo. El agente infeccioso se transmite por transferencia directa cuando entra en contacto el reservorio con el huésped.
        • 5.2 Contacto indirecto. Existe un intermediario implicado en la transferencia del agente infeccioso desde el reservorio al huésped: vehículos (objetos o materiales inanimados) y vectores (el agente viaja en el interior, en la superficie o en la extremidad de un artrópodo).

        6. AMBIENTE

        Aunque no constituye un eslabón de la cadena de transmisión, debe considerarse debido a que modifican las condiciones del agente, del reservorio, de la vía de transmisión y del huésped.


        lunes, 19 de septiembre de 2016

        Infecciones nosocomiales

        Llamamos infecciones nosocomiales, intrahospitalarias o asociadas al cuidado de la salud, a las infecciones que no están presentes ni incubándose en el momento del ingreso del paciente en el hospital. Existen desde la creación de los primeros nosocomios (de ahi su nombre).

        Actualmente constituyen un importante problema de salud pública y uno de los indicadores más importantes en la medida de la calidad asistencial. Se caracterizan por incrementar la morbi-mortalidad de los pacientes, los costes sanitarios (al prolongar las estancias hospitalarias) y los costes sociales (por aumento de las bajas laborales).


        Las tasas más altas de estas infecciones ocurren en las unidades de cuidados intensivos, debidas a neumonías asociadas al uso del ventilador mecánico, infecciones relacionadas con los catéteres venosos, las sondas vesicales e infecciones de heridas quirúrgicas. Además, el uso masivo y prolongado de antibióticos en la UCI, es el principal factor implicado en la génesis de cepas multirresistentes de estos gérmenes.


        Los agentes infecciosos más frecuentemente asociados a las IN son las bacterias y los hongos (los virus y parásitos no son habituales). Los bacilos gram negativos aerobios constituyen la principal causa de infección, seguida por los cocos gram positivos. Entre los hongos, se encuentran las levaduras tipo cándida albicans y los hongos filamentosos (especialmente en inmunodeprimidos, oncológicos y transplantados).


        PRINCIPALES INFECCIONES NOSOCOMIALES
        • Neumonías asociadas a la intubación endotraqueal y al uso de la ventilación mecánica.
        • Infecciones relacionadas con catéteres intravasculares.
        • Infecciones quirúrgicas, ya sean en piel, tejido subcutáneo, fascia, músculo, hueso o cavidades/órganos.
        • Del tracto urinario, por una inadecuada manipulación de las sondas vesicales.
        • Obstétricas (endometritis puerperal).
        • Gastrointestinales.
        • Tuberculosis e infecciones respiratorias víricas.
        • Por sangre y derivados (VHB, VHC, VIH,...).
        • Infecciones cruzadas*.

        MEDIDAS DE PREVENCIÓN Y CONTROL
        • Desarrollo de estudios sobre la incidencia y prevalencia de las IN´s
        • Seguimiento continuado de microorganismos resistentes.
        • Búsqueda de casos y estudio de brotes epidémicos.
        • Protocolización de las medidas de prevención y control: lavado de manos, higiene y aislamiento del paciente, preparación prequirúrgica, medidas de prevención asociadas a la ventilación mecánica, al cateterismo vascular, al sondaje vesical y antisepsia en heridas quirúrgicas,...
        • Formación del personal sanitario.
        • Confección y distribución de material divulgativo.
        • Evaluación del cumplimiento de las medidas de control.

        (*) trasmisión de agentes infecciosos de un paciente a otro y/o al personal sanitario durante su estancia en el hospital.


        Fuente principal: Comité de control de infecciones intrahospitalarias.


        miércoles, 23 de diciembre de 2015

        Legionelosis (A48.1)

        Es una enfermedad producida por el bacilo de la legionela, que presenta dos formas clínicas diferenciadas: legionelosis (neumonía atípica con fiebre muy alta) y la enfermedad de Pontiac (A48.2 o síndrome febril autolimitado).

        La legionella es un bacilo aeróbico Gram negativo que vive en la biocapa de las aguas superficiales como estanques, lagunas y torres de refrigeración, pudiendo alcanzar la red de abastecimiento. Su temperatura de reproducción está entre 20 y 45º C y se destruye a 70º C.

        TRANSMISIÓN

        El microorganismo se reproduce en el agua y se dispersa en el aire en forma de aerosoles. Cuando estos contienen un número suficiente de bacterias, penetran en el organismo humano produciendo la enfermedad. No se transmite de persona a persona ni a través de animales. Su período de incubación es de dos a diez días.

         
        PREVENCIÓN

        Medidas recogidas en el RD 865/2003 del 4 de julio: criterios higiénicos-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis.

        DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

        El diagnóstico puede realizarse mediante:

        • Cultivo de muestras respiratorias: esputos, muestras de tejido pulmonar obtenidas por broncoscopias,...
        • Hemocultivo.
        • Deteccion en orina del antígeno L. Pneumophila.
        • Visualización del microorganismo en líquidos o tejidos afectados con inmunofluorescencia.

        El tratamiento suele consistir en antibioterapia prolongada (quinolonas, macrólidos,…).

        sábado, 7 de noviembre de 2015

        Bacteriemia cero

        España fue elegida por la OMS como país piloto para el proyecto Bacteriemia cero. Con él se pretendía aplicar prácticas eficaces para reducir la morbi-mortalidad causada por las bacteriemias asociadas a los catéteres venosos en las unidades de cuidados críticos.

        Su objetivo es la reducción de la tasa de bacteriemias a menos de 4 episodios por cada 1.000 días de uso de catéter venoso central, lo que supone una reducción del 40 % de la tasa media de los últimos años en las UCI´s de todo el SNS. Se basa en:

        1. Una lista de verificaciones para asegurar que se cumplan una serie de condiciones durante la inserción del catéter, reduciendo las causas comunes de infección:
        • Higiene de manos antes del procedimiento.
        • Uso de medidas de barrera.
        • Desinfección de la piel con clorhexidina al 2%.
        • Evitar vías femorales.
        • Retirar las vías innecesarias.

        2. Y una estrategia para mejorar la cultura de seguridad basada en el liderazgo y en la participación de todos los integrantes de la unidad:
        • Evaluar cultura de seguridad.
        • Formación en seguridad del paciente.
        • Identificación de errores en la práctica habitual.
        • Establecer alianzas con la dirección.
        • Aprender de los errores.

        jueves, 23 de abril de 2015

        Clasificación de los agentes biológicos

        Según el Real Decreto 664/1997 de 12 de mayo, los agentes biológicos se clasifican según la gravedad de la patología que producen, su riesgo de transmisión entre individuos y la eficacia de las profilaxis y tratamientos existentes contra ellos.

        Dependiendo del tipo de agente biológico de que se trate, se establecen unos niveles de contención en los que se determinan las medidas a adoptar en cada uno de los casos.


        - AGENTE BIOLÓGICO DE GRUPO 1: RIESGO INDIVIDUAL Y POBLACIONAL NULO O ESCASO.


        Microorganismo con poca probabilidad de causar enfermedad en el hombre o animales.

        - A. BIOLÓGICO DE GRUPO 2: RIESGO INDIVIDUAL MODERADO Y POBLACIONAL BAJO.


        Patógeno que puede causar enfermedad en el hombre y animales pero con poca probabildad de riesgo de contagio a la población, el ganado o el medio ambiente. Generalmente, cuentan con profilaxis o tratamientos eficaces. Ej: salmonerosis, estafilococos, varicela, ...

        - AGENTE DEL GRUPO 3: RIESGO INDIVIDUAL ELEVADO Y POBLACIONAL MODERADO.

        Agente patógeno con alta probabilidad de causar enfermedad grave en el hombre y animales y presenta riesgo para la comunidad; ya que son enfermedades transmisibles. Generalmente existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces. Ej: antrax, rabia, tuberculosis,...


        - A. BIOLÓGICO DE GRUPO 4: ELEVADO RIESGO INDIVIDUAL Y POBLACIONAL.


        Patógeno que causa enfermedad grave en el hombre y animales, presentando una alta probabilidad de contagio y propagación. Además, no existen profilaxis o tratamientos eficaces. Ej: fiebre hemorrágica del Congo, ébola, ...

        En los centros sanitarios en los que no se aislan o concentran agentes biológicos, se consideran con un nivel de contención correspondiente al grupo 2.


        lunes, 23 de marzo de 2015

        Mascarillas de protección

        Muchas veces hemos utilizado mascarillas de protección FFP2, FFP3,… Pero, ¿en que se basa esta clasificación?

        La clasificación de las mascarillas se realiza según la norma europea EN-149 y las siglas F.F.P. significan Filtering Face Piece, que clasifica las mascarillas según su pérdida total, o sea, la pérdida de aire entre la mascarilla y la cara, las fugas por la válvula de exhalación y las del filtro propiamente dicho.

        Según esta clasificación, las mascarillas de tipo FFP1 tienen una pérdida total máxima del 25 %, las de tipo 2 un 11 % y las de tipo 3 un máximo del 5% (para partículas con un diámetro medio de 0.6 μm).

        Pueden llevar una válvula de exhalación unidireccional para reducir la resistencia a la respiración.

        MASCARILLAS DE USO QUIRÚRGICO

        No se consideran equipos de protección individual, ya que tienen una gran tasa de pérdida y ofrecen una protección insuficiente frente a la inhalación de aerosoles. No obstante, sí son válidas para colocárselas al paciente, ya que reducen la liberación de microgotas al ambiente y no tienen válvula de exhalación.

        La función de estas mascarillas es impedir la diseminación de agentes infecciosos procedentes de las vías respiratorias del personal sanitario, evitando así la contaminación del campo estéril.

        La mascarilla nunca debe estar deteriorada ni mojada y se utilizará según las instrucciones del fabricante como cualquier equipo de protección individual.

        Para más información…


        http://www.insht.es/EPI/Contenidos/Promocionales/Proteccion%20respiratoria/Promocional%20a%20Contenido/Fichas%20seleccion%20y%20uso%20de%20equipos/fichero/Mediasmascaras.PDF

        domingo, 15 de febrero de 2015

        Filtros HEPA

        Todos hemos visto y/o montado la cámara de bioseguridad y sabemos para lo que sirve,
        pero… ¿En qué basa su funcionamiento?


        La cámara de bioseguridad utiliza un filtro HEPA (High Efficiency Particle
        Arresting) o filtro de alta eficiencia.


        Los filtros HEPA están compuestos por una malla de fibra de vidrio entrelazada sin un
        patrón fijo. El espacio entre las fibras puede variar entre 2 y 0´5 micras, pero retiene
        partículas mucho más pequeñas haciendo que éstas impacten contra las fibras cuando
        son arrastradas por un flujo de aire (de ahí que tengan que funcionar con presión positiva o negativa).


        La eficacia del filtro se incrementa conforme aumentan la densidad de la malla, el diámetro de las fibras y la velocidad del aire, llegando a conseguir un nivel de protección del 99´995 % en los filtros de más alta gama.

        A su vez, el filtro de la cámara de bioseguridad, lleva incorporado una pantalla de luz ultravioleta de alta energía que aumenta su eficacia eliminando los agentes patógenos atrapados en la malla.

        Además de las cámaras de bioseguridad, otras aplicaciones de los filtros HEPA son las unidades de pacientes críticos, trasplantes, quemados, quirófanos, aviones comerciales y vehículos militares con protección BQ.