lunes, 18 de mayo de 2026

Ébola (A98.4)

Es una enfermedad potencialmente letal provocada por el virus del mismo nombre. Fue identificado por primera vez en 1976 en el río Ébola (R.D. del Congo).

Aunque los brotes solían ser limitados a regiones ecuatoriales de Africa, en 2014 se produjo una pandemia sin precedentes que cruzó fronteras y afectó a las principales ciudades de varios países (Congo, Sudán, Guinea, Liberia, Sierra Leona, Nigeria y Senegal), produciendo 30.000 infectados y 11.000 muertos.


TRANSMISIÓN

Se cree que su primer reservorio fue el murciélago de la fruta y su transmisión tuvo lugar por la manipulación de cadáveres o ejemplares enfermos de mamíferos superiores: chimpancés, gorilas y antílopes.

Su contagio se da por contacto directo con fluidos corporales (sangre, sudor o semen), por lo que sus principales víctimas son los cuidadores y el personal sanitario si no usa las adecuadas medidas de contención biológica. No se transmite por el aire.

Se estima que la enfermedad tiene una R0=2, por lo que cada enfermo (o cadáver) transmite la enfermedad a otras dos personas.

En 2017, una vacuna demostraba ser segura y efectiva en personas no infectadas que estuvieron en contacto directo con el virus.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

En sus primeras etapas, debuta con síntomas frecuentes en otras enfermedades comunes en estas regiones, como el zika, la malaria o el den
gue.

Posteriormente, cursa con debilidad, dolor muscular, fiebre, cefalea, vómitos, diarrea, dolor abdominal, irritación ocular, erupciones cutáneas y hemorragias.


Su diagnóstico se confirma mediante una prueba PCR-RT*, que detecta el virus y sus antígenos en una muestra de fluido.

TRATAMIENTO

No existe un tratamie
nto específico, aunque se pueden tratar los síntomas y reducir la mortalidad mediante rehidratación intravenosa, mantenimiento del nivel de oxígeno y la presión arterial.

También suelen administrarse analgésicos, antipiréticos, antieméticos y antibióticos de amplio espectro en caso de sobreinfecciones.

Cuando el paciente se recupera, adquiere inmunidad duradera.

PREVENCIÓN

  • Prevenir la transmisión, aislando con medidas estrictas a los pacientes y a toda persona con síntomas y/o que haya estado en contacto directo con personas infectadas.
  • Notificación de los casos a las autoridades sanitarias.
  • Uso de medidas de contención biológica por el personal sanitario
  • Enterramiento seguro de fallecidos.
  • Promoción de la salud con campañas de información sobre la cadena de transmisión, medidas de protección y actuaciones en caso de desarrollar los síntomas.

  

 (*) Reacción en cadena de la polimerasa: técnica de laboratorio que amplifica fragmentos de ADN de virus o bacterias.

lunes, 4 de mayo de 2026

Hantavirus (A98.5)

(A fecha de 4/5/2026) 

Los hantavirus (o virus antas) son una familia de virus que suelen causar enfermedades graves como el síndrome pulmonar por hantavirus y la fiebre hemorrágica con síndrome renal (HPS y HFRS, por sus siglas en inglés). Su tasa de letalidad puede llegar al 24%.

TRANSMISIÓN

Su vector habitual son los roedores, siendo baja su probabilidad de contagio interpersonal y, siempre, por contacto estrecho con una persona en etapa clínica.

  • Contagio indirecto. Se produce generalmente por inhalación en lugares cerrados donde los roedores infectados depositaron heces u orina.
  • C. directo. También puede darse al tocar roedores vivos o muertos infectados, sus heces o su orina. En raras ocasiones, también por su mordedura.

No causa enfermedad en los animales portadores.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

En el caso de síndrome pulmonar por hantavirus los síntomas iniciales se parecen a un estado gripal: tos seca, fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefaleas, náuseas, vómitos y, a veces, dolor abdominal y diarrea. Después 3-5 días puede aparecer dificultad respiratoria que desemboque en un síndrome cardiopulmonar por hantavirus, con resultado de muerte si no se trata a tiempo.

Las complicaciones graves más comunes incluyen insuficiencia respiratoria y renal.

En pocos casos, el hantavirus cursa de forma asintomática o con cuadros leves.

DIAGNÓSTICO

  • Examen físico: hipotensión. sibilancias, oliguria, cianosis,...
  • Pruebas de apoyo al diagnóstico:
    • Análisis de sangre y orina. Hemograma y bioquímica completos: góbulos blancos, presencia de anticuerpos, función renal y hepática.
    • Radiografía y T.A.C. de tórax.

TRATAMIENTO

Sin tratamiento específico, los pacientes con síndrome cardiopulmonar por hantavirus deben ser tratados en unidades de cuidados intensivos y, con frecuencia, requieren soporte respiratorio.