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lunes, 9 de enero de 2017

Parches transdérmicos

Son una forma de administración de medicamentos que consiste en aplicar sobre la piel un fármaco que se absorbe de manera continua, atravesando las capas de la piel hasta llegar al torrente sanguíneo.

Están formados por una cubierta impermeable, una matriz o reservorio con el principio activo, un adhesivo para fijarlo a la piel y una lámina plástica que hay que retirar antes de aplicarlo. El reservorio también contiene los excipientes que regulan la absorción del fármaco.

Los fármacos más comunmente administrados en forma de parches transdérmicos, son:

  • Nitratos para la prevención del SCA.
  • Opiáceos para el dolor.
  • Anticonceptivos.
  • Nicotina para la deshabituación tabáquica.
  • Antiparkisonianos.
  • Tratamientos hormonales.
  • Productos de parafarmacia: anticelulíticos, liporreductores, reafirmantes...

VENTAJAS E INCONVENIENTES DE LOS PARCHES

  • Útiles en pacientes con dificultades para tomar medicamentos por VO.
  • Como el parche libera el fármaco de forma constante, la concentración plasmática y, por lo tanto su efecto en el organismo, es también bastante regular.
  • No tienen efecto primer paso. A diferencia de los fármacos que se administran por VO, el P.A. del parche pasa directamente de la piel a la sangre sin pasar por el hígado.
  • Permiten reducir la frecuencia de administración, facilitando el cumplimiento terapéutico.
  • No todos los fármacos pueden administrarse en parches, ya que algunos no se absorben a través de la piel.
  • En caso de aparecer una reacción adversa, ésta puede tardar en desaparecer aún después de retirar el parche.
  • Son Incómodos y poco estéticos.

INSTRUCCIONES DE USO

  • La piel debe estar limpia y seca, sin maquillaje, cremas ni lociones.
  • Elegir una zona de la piel con poco vello y poco rozamiento con la ropa. Se recomienda la parte exterior del brazo o la parte superior del tórax o la espalda.
  • No aplicar en heridas, cicatrices, quemaduras, erosiones, prominencias óseas, ni pliegues.
  • Lavarse las manos antes y después de aplicar o retirar el parche.
  • Sacar el parche del envase y aplicarlo presionándolo ligeramente durante 10 segundos.
  • Los parches no se deben doblar ni cortar para evitar que se rompa el reservorio y se produzca una sobredosificación o un pérdida del P.A.
  • Cambiar la zona de aplicación para evitar irritaciones y reacciones alérgicas locales.
  • Cambiar cada parche por otro con la periodicidad que nos indique el prospecto, ya que varía según el fármaco que contenga.
  • Retirar siempre el parche anterior antes de colocar su siguiente.
  • Eliminarlos de forma segura. Plegar los parches de forma que el lado adhesivo se pegue sobre sí mismo, ya que contienen restos de medicamentos.
  • Tirar los parches utilizados, los caducados y los que no se utilicen en un contenedor SIGRE de recogida selectiva de medicamentos.

PRECAUCIONES
  • Pueden aparecer reacciones adversas provocadas por el principio activo.
  • También pueden provocar reacciones alérgicas el excipiente o el material del que está fabricado el parche. Ésta suele ser de tipo local, en forma de irritación, dermatitis o eritema en el lugar de aplicación. En este caso, retirar el parche y consultar al médico.
  • El calor puede aumentar la absorción del fármaco. Evitar la exposición a fuentes de calor como mantas eléctricas, compresas calientes, baños de sol, rayos UVA, saunas, baños calientes, ...
  • Informar al médico antes de hacer una RM, un TAC o una cardioversión, ya que durante estos procesos, se generan campos magnéticos o eléctricos que podrían calentar el parche y producir quemaduras. Muchos de ellos llevan aluminio.
  • Mantenerlos fuera del alcance de los niños.

Nota importante: estas son algunas recomendaciones generales. Leer con atención las instrucciones de uso del prospecto, ya que pueden contener recomendaciones específicas para cada tipo de parche.


martes, 11 de febrero de 2025

Dolor neuropático periférico (M79.2)

CONCEPTO

El término “dolor neuropático periférico” hace referencia al dolor generado en el sistema nervioso periférico (nervios, plexos y terminaciones nerviosas nociceptivas) con o sin que haya una patología que lo provoque; o sea, aparece por la lesión o el funcionamiento anormal de los nervios periféricos que interpreta estímulos sensoriales normales (tacto, temperatura,…) como si fueran sensaciones dolorosas.

CAUSAS

El dolor neuropático es una consecuencia del funcionamiento anómalo del sistema nervioso, que conduce y analiza los estímulos externos dolorosos (nociceptivos), alertándonos, protegiéndonos y defendiéndonos de un daño mayor ante una contusión, una quemadura, etc… En condiciones normales, estos estímulos son solo una señal de alarma y protección.

En ocasiones, el DNP está asociado a la comprensión de los nervios periféricos a su salida de la médula espinal (estenosis del canal intervertebral), neuropatía diabética, neuralgia postherpética (herpes zoster), ciática, cáncer, accidentes cardiovasculares, ictus, plexopatía por arrancamiento (accidentes de tráfico, precipitaciones,…), dolor postamputación (dolor fantasma), etc…

A veces, su origen no es claro, lo que dificulta su diagnóstico y tratamiento. Su control se hace más complejo cuanto más tiempo se deje pasar.
 

SÍNTOMAS Y DIAGNÓSTICO

El diagnóstico suele estar basado en la clínica del paciente que suele describirlo como un dolor eléctrico, pinchante, hormigueante, quemante o frío. También, suele ir acompañado de sensación de acorchamiento, falta de sensibilidad y pesadez en los miembros afectados.

 
TRATAMIENTO

Normalmente, enfocado al alivio del dolor - su causa no siempre es tratable - mejorando el descanso y la calidad de vida del paciente.

Desde las Unidades del dolor se suelen ofrecer tratamientos farmacológicos como:
  • Antidepresivos tricíclicos: amitriptilina y nortriptilina.
  • Antidepresivos ISRS (Inhibidores selectivos de recaptación de serotonina y sodio).
  • Antiepilépticos: gabapentina, pregabalina, topiramato, carbamacepima,…
  • Opioides menores: tramaddol,…
  • Opioides mayores: oxicodona, tapentadol,…
  • Anestesicos locales: lidocaína tópica en parches transdérmicos,…

Los planes de tratamiento farmacológicos están previstos a largo plazo y de forma continuada y preventiva, sin tomarlo sólo durante las crisis. El DNP suele ser crónico.

Si aparecen efectos adversos o mala tolerancia, consultar al médico para buscar otra terapia alternativa: procedimientos intervencionistas como los bloqueos nerviosos.

También suele ser útiles la fisioterapia, el ejercicio físico y la psicoterapia.