lunes, 22 de febrero de 2016

Método extrahospitalario de triage avanzado (META)

A diferencia de los triages de foco (como el START), pensados para efectuarlos en el área de salvamento por personal no sanitario y basados en parámetros fisiológicos, el triage META se diseñó para su ejecución por personal sanitario sobre el área de socorro. Ambos métodos de triage son complementarios y no excluyentes, formando parte de un mismo engranaje para lograr el mejor resultado posible ante un accidente con múltiples víctimas (AMV).

La importancia del triage META radica en su capacidad de clasificar los pacientes graves, organizar su asistencia basada en prioridades y, sobre todo, identificar precozmente a los pacientes quirúrgicos que requieren un rápido traslado a un centro quirúrgico.


Para ello, introduce una categoría de pacientes denominada prioridad quirúrgica; o sea, víctimas que tras realizar el triage de estabilización, serían llevados a la zona de evacuación del PMdA sin demorar su traslado a un centro útil. Así, el META consta de las siguientes fases:


1. TRIAGE DE ESTABILIZACIÓN.


Basado en la atención inicial al politrauma. Contempla la valoración y estabilización de pacientes con compromiso en la vía aérea (rojo 1), en la ventilación (rojo 2) o en la circulación (rojo 3).
  • Amarillos 1: pacientes con alteración neurológica aislada.
  • Amarillos 2: víctimas con lesiones susceptibles de atención hospitalaria.
  • Verdes: resto.

2. IDENTIFICACIÓN DE PACIENTES CON CRITERIOS DE ATENCIÓN QUIRÚRGICA (PACIENTES Q).


Evacuación rápida sin pasar por la zona asistencial. Sigue las recomendaciones del Colegio Americano de Cirujanos y selecciona los pacientes que no se benefiarían de un SVA prehospitalario, pero sí de un traslado inmediato a un centro con capacidad quirúrgica. Criterios:
  • Trauma penetrante en cabeza, cuello, tronco o próxima a rodillas o codos con hemorragia.
  • Traumatismo con fractura abierta de pelvis.
  • Fractura cerrada de pelvis con inestabilidad mecánica y/o hemodinámica.
  • Trauma torácico cerrado con signos de shock.

3. TRIAGE DE EVALUACIÓN.


Decide el orden de evacuación de los pacientes valorados y asistidos en el puesto sanitario. Contempla varias categorías según el plazo terapéutico del paciente:

Prioridad A. Pacientes rojos con etiqueta quirúrgica.


Prioridad B. Pacientes rojos con lesión grave (fractura de cráneo abierta o deprimida, tórax inestable, 2 o más fracturas diafisiarias, extremidades aplastadas, arrancadas o seccionadas, amputación proximal a muñeca y tobillo, paresia en miembros o quemaduras graves.), inestabilidad hemodinámica o respiratoria y al menos uno de los siguientes signos:

  • Presión arterial sistólica < 110 mmHg.
  • Glasgow motor < 6.
  • Necesidad de aislamiento de la vía aérea.
  • Afectado por onda expansiva en espacio cerrado.

Prioridad C. Pacientes con problemas sin resolver en la vía aérea, en la ventilación o en la circulación (ABC).


Prioridad D. Pacientes con problema resuelto en el ABCD. Traslado según plazo terapéutico:

  • Pacientes amarillos con problemas neurológicos.
  • Amarillos con lesiones que requieran atención hospitalaria.
  • Verdes que precisen valoración médica especializada.
  • Pacientes verdes a centros no hospitalarios.
  • No viables, con lesiones incompatibles con la vida y los que requieren cuidados paliativos.

 

* Post relacionado: el método S.T.A.R.

 

viernes, 19 de febrero de 2016

Enfermedades profesionales

La Ley General de la Seguridad Social define la enfermedad profesional como “la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades especificadas en el cuadro aprobado por las disposiciones de aplicación y desarrollo de esta Ley, y que esté provocada por la acción de los elementos y sustancias que en dicho cuadro se indiquen para cada enfermedad profesional”.

El reconocimiento de la relación entre un determinado riesgo laboral y una afección pretende incrementar la atención a tal riesgo, adoptando controles y medidas de prevención adecuadas.

El 13 de julio de 2006, el Gobierno, las organizaciones sindicales y la patronal, suscribieron un acuerdo sobre las medidas a adoptar en materia de Seguridad Social, entre las que se incluyó una actualización de la lista de enfermedades profesionales (vigente desde 1978), adecuándola a los nuevos procesos organizativos y de producción.

Asimismo, se acordó modificar el sistema de notificación y registro, con la finalidad de detectar enfermedades profesionales ocultas y evitar su infradeclaración.

El resultado de este proceso fue la elaboración del Real Decreto 1299/2006 de 10 de noviembre, en el que se aprobó el nuevo cuadro de enfermedades profesionales y se establecieron los criterios para su notificación y registro, de acuerdo con las recomendaciones de la Comisión Europea.

La aportación más novedosa de este Real Decreto con relación al anterior, más orientado al aseguramiento y la indemnización, es la confluencia de intereses entre la compensación y la prevención. También incluyó un procedimiento de actualización de la lista de enfermedades profesionales.

Para saber más… http://www.boe.es/buscar/pdf/2006/BOE-A-2006-22169-consolidado.pdf

martes, 9 de febrero de 2016

El síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). R99

Es la muerte repentina e inesperada de un niño con menos de un año de edad. Definido por vez primera en 1969, se trata de un problema muy grave, ya que no presenta síntomas previos, avisos, ni tiene una explicación clara. La autopsia nunca revela una causa única definitiva.

El SMSL podría originarse como un episodio nocturno de apnea, bradicardia, hipotensión, arritmia o alguna condición externa que lleve al bebé a una situación de asfixia, debido a su incapacidad para detectar la acumulación de dióxido de carbono en la sangre. Es decir, su centro regulador de la respiración, no produce una respuesta adecuada al aumento sanguíneo del CO2.


El riesgo de SMSL es infrecuente durante el primer mes de vida, se eleva entre los 2 y los 4 meses; y vuelve a disminuir después de esta edad. A partir de los 12 meses, el riesgo es prácticamente nulo y pasa a llamarse "muerte súbita del niño". Ocurre más en niños que en niñas y se producen más casos en invierno.


FACTORES DE RIESGO


Aunque la causa de la muerte súbita en el lactante sigue siendo desconocida, se cree que existen factores que podrían estar implicados:

  • Dormir boca abajo. Desde que se recomienda a los padres que acuesten a sus bebés boca arriba o de lado, los casos de SMSL han disminuido en todo el mundo desarrollado. Actualmente, su incidencia está por debajo de 1/1000 recién nacidos.
  • Estar en un ambiente con humo de tabaco durante la gestación o después del parto. El riesgo en niños de madres fumadoras es tres veces superior. Esto refuerza la relación entre el SMSL e hipercadmia.
  • Dormir en una superficie blanda.
  • Hijos de madres consumidoras de sustancias que afecten al sistema nervioso central.
  • Partos múltiples o prematuros
  • Antecedentes familiares de SMSL (hermanos).
  • Madre adolescente.
  • Corto intervalo de tiempo entre embarazos.
  • Condiciones de pobreza con cuidados prenatales inadecuados.
  • Colecho (factor sujeto actualmente a controversia).

COMO REDUCIR EL RIESGO DE SMSL


La AEP, recomienda:

  • El bebé debe dormir boca arriba. Nunca acostarlo boca abajo durante el primer año. Sin embargo, si el bebé se gira y se pone de lado o boca abajo por sí mismo, puede dejarse.
  • Acostarlos sobre una superficie firme. Cunas, moisés, cochecitos y asientos de seguridad deben cumplir con las normas de seguridad vigentes.
  • Mantener fuera de la cuna objetos blandos, ropa de cama, almohadas, cojines, peluches o cualquier otro objeto que aumente el riesgo de que el bebé quede atrapado.
  • Colocar la cuna cerca de la cama de los padres, de forma que se pueda mantener vigilado.
  • Amamantar al bebé, ya que la lactancia materna disminuye las infecciones en las vías respiratorias altas.
  • Procurar que el bebé no tenga demasiado calor, manteniendo la habitación a una temperatura cómoda.
  • El uso del chupete durante la noche, es un factor protector. Si al bebé se le cae durante el sueño, no volver a ponérselo.
  • Mantenerlo alejado de los fumadores incluso cuando esté al aire libre. La casa y el coche deben estar libres de humo.
  • Aunque el uso de monitores cardiorrespiratorios pueden ser útiles en bebés con problemas respiratorios o cardíacos, no hay evidencias de que reduzcan el riesgo en niños sanos.

jueves, 28 de enero de 2016

Calidad y seguridad en la toma de muestras. Orden de llenado de los tubos de sangre

A la hora de extraer muestras sanguíneas, el orden de llenado de los tubos es importante para prevenir la contaminación de las muestras por anticoagulantes no deseados. Ha de hacerse de la siguiente forma:
  1. Tubos sin anticoagulante.
  2. Con anticoagulante citrato
  3. Tubos con anticoagulante EDTA
  4. Heparina de litio
  5. Resto de tubos. O sea:

1. ROJO/amarillo. Tubo estéril sin aditivos ni anticoagulante; aunque contienen gel separador (para separar el suero del hematocrito tras la centrifugación) y activadores que facilitan la coagulación de la muestra.

Se utiliza para las pruebas de bioquímica, serología y metabolismo del hierro.


Procedimiento: el suero se obtiene tras dejar reposar 10 minutos la sangre recién extraída a temperatura ambiente. Posteriormente se centrifuga para que se forme el coágulo.


Tamaños: pequeño de 5 ml, grande de 10 ml y microtubos de 0,8 ml.


2. CELESTE. Tubo con anticoagulante citrato trisódico en proporción 1/9. El citrato viene en una cantidad determinada para mezclarse con un volumen fijo de sangre. La exacta proporción de sangre y anticoagulante es crucial para que los resultados no se alteren.


Tras la centrifugación de la muestra, se obtiene plasma para la determinación del tiempo de protrombina y tiempo parcial de tromboplastina. Tamaños de 5 ml y de 1,8 ml.


3. NEGRO. Contiene también citrato trisódico como anticoagulante, aunque con una concentración de ¼. Se utiliza exclusivamente para pruebas de VSG (velocidad de sedimentación globular) a partir de sangre total anticoagulada. Esta prueba está en desuso.


4. MALVA. Tubo con anticoagulante EDTA K3 (sal tripotásica del ácido etilén-diamino-tetraacético). Es el utilizado para hematimetrías, banco de sangre, hemoglobina glicosilada, estudios de carga viral,... Con él se obtiene sangre total anticoagulada.


Tamaños: pequeño de 3 ml, grande de 8-10 ml y microtubos de 1 ml.


5. VERDE. Contiene heparina de litio como anticoagulante. Se utiliza para realizar bioquímicas y otras técnicas más específicas en sangre entera anticoagulada (cariotipo).


6. OTROS. Para pruebas analíticas menos frecuentes o más específicas: genética o microbiología. Existe cierta variabilidad entre ellos, por lo que se recomienda consultar las recomendaciones de los laboratorios para evitar errores.

miércoles, 20 de enero de 2016

Virus Zika (A92.5)

En mayo de 2015, la OPS emitió una alerta epidemiológica en Brasil con relación al virus Zika, recomendando a sus estados miembros la adopción de medidas para detectar nuevos casos y reducir la presencia del mosquito transmisor de la enfermedad.

El virus Zika es un arbovirus del género flavivirus, genéticamente emparentado con virus como el dengue, la fiebre amarilla, la chikungunya y la fiebre del Nilo.


Toma su nombre de los bosques de Zika (Uganda), donde se aisló por primera vez en el mono Rhesus. Hasta 1968 no se llegó a aislar en humanos.


Sus vectores principales son los mosquitos de las especies Aedes Hensilii, Aedes Aegypti y Aedes Polynesiensis. Se cree que su reservorio puede ser un primate, ya que se han encontrado anticuerpos en mamíferos grandes y en roedores.


SÍNTOMAS Y TRATAMIENTO


Su presentación clínica se manifiesta tras un período de incubación de 3 a 12 días y sus síntomas son autolimitados con una duración de 4 a 7. Estos incluyen fiebre moderada, cefalea, astenia, mialgia, artralgia, edemas maleolares, exantemas, prurito, conjuntivitis, vértigo, anorexia, náuseas, vómitos y diarrea; aunque puede ser asintomática.


Las complicaciones graves son infrecuentes y no se conocen muertes por su causa, aunque actualmente se está estudiando su relación con bebés nacidos con microcefalia.


Aunque no existe vacuna ni tratamiento específico, pueden utilizarse antitérmicos para la fiebre y antihistamínicos para el alivio del picor. También se recomienda ingerir líquidos para reponer pérdidas por fiebre, vómitos y diarrea 

Prevención: evitar la picadura del mosquito en zonas endémicas usando repelentes de insectos y adoptando medidas físicas.



Para saber más… http://www.paho.org/hq/

martes, 12 de enero de 2016

Principales novedades del DSM-V respecto a los trastornos del espectro autista (TEA)

El concepto diagnóstico del autismo ha visto modificada su definición en cada nueva edición del DSM. Así, los cambios recogidos en su quinta edición (DSM-V), consisten en la sustitución de ciertos criterios empleados desde hace décadas para el diagnóstico del autismo y de sus trastornos asociados, clasificando sus síntomas en función del nivel de apoyo que necesitan.

DEIFINICIÓN DE AUTISMO

El DSM-IV definía el autismo y sus trastornos asociados como “trastornos generalizados del desarrollo (TGD)”.


El DSM-V* sustituyó esta definición por el término “trastornos del espectro autista (TEA)”, incluido a su vez dentro de una categoría más amplia de “trastornos del desarrollo neurológico”.


SUBTIPOS

En el DSM-IV, los trastornos generalizados del desarrollo comportaban cinco subtipos de autismo:

  1. El trastorno autista
  2. Síndrome de Asperger
  3. Trastorno desintegrativo infantil.
  4. Trastorno generalizado del desarrollo no especificado.
  5. Síndrome de Rett**.

El DSM-5 ha eliminado el síndrome de Rett** de este sistema de clasificación y ha sustituido los cuatro primeros subtipos (trastorno autista, síndrome de Asperger, trastorno desintegrativo infantil y TGD no especificado) por la categoría general “trastornos del espectro autista (TEA)".


En lugar de hacer distinción entre estos subtipos, el DSM-5 especifica tres niveles de gravedad según el nivel de apoyo que requieren.


SINTOMAS

El diagnóstico del autismo en el DSM-IV se caracterizaba por 3 síntomas de base (tríada):

  1. Deficiencias en la reciprocidad social.
  2. Deficiencias o retraso en el lenguaje y la comunicación.
  3. Repertorio de actividades restringidas y repetitivas.

En el DSM-V, sólo quedan dos categorías de síntomas:

  1. Deficiencias en la comunicación e interacción social (los problemas sociales y de comunicación se combinan).
  2. Comportamientos restringidos y repetitivos, incluyendo “sensibilidad atenuada a los estímulos sensoriales”.

EDAD DE APARICIÓN

En el DSM-IV los síntomas debían aparecer antes de los 36 meses de edad. En el DSM-V, los síntomas deben manifestarse en la infancia temprana, aunque éstos pueden no manifestarse plenamente hasta que la limitación de las capacidades impida una respuesta adecuada a las exigencias sociales.



(*) DSM-5:
Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders - Asociación Americana de Psiquiatría (ISBN: 9788498358100).

(**) Sd de Rett: trastorno del SNC manifiestado por problemas en el desarrollo del lenguaje y de las habilidades manuales. Debido a una anomalía del cromosoma X, se da casi siempre en niñas.

viernes, 8 de enero de 2016

Clasificación de los fármacos según su efecto sobre el embarazo

Con objeto de evaluar los riesgos sobre el uso de medicamentos durante el embarazo, diversas agencias reguladoras han establecido sistemas de clasificación de los mismos, agrupándolos en categorías.

Una de las más conocidas es la publicada por la FDA (Food & Drug Administration), que agrupa los fármacos en cinco grandes grupos representados por letras, según el riesgo estimado que suponen para el feto. Así:


  • A. Riesgo remoto de teratogenia y/o daño fetal en humanos. Estudios en humanos, no han demostrado riesgo para el feto durante el primer trimestre de embarazo.
  • B. Se acepta su uso durante la gestación. No existen estudios en embarazadas, pero en estudios con animales, no han demostrado riesgo para el feto.
  • C. Sin estudios en embarazadas, hay evidencias de daños en el feto en estudios con animales. Para su uso, debe valorarse la relación beneficio/riesgo.
  • D. Existe evidencia de daño fetal en humanos. Utilizar si no hay alternativa en ocasiones en las que el beneficio supere ampliamente los riesgos.
  • X. Contraindicado en el embarazo. Estudios en humanos han demostrado efectos teratogénicos y daño fetal. El riesgo supera claramente los posibles beneficios

Este sistema ha sido ampliamente criticado por considerarse confuso y muy simple, ya que de esta forma, un fármaco catalogado como de categoría C, no implica que sea más seguro que otro de categoría D, dado que el primero se basa en estudios con mamíferos, no siempre extrapolables a la especie humana.

Por ello, la ACPM (Advisory Committee of Prescrptión Medicines) propuso sustituir este sistema por otro que proporciona información más detallada sobre el riesgo para la madre, el feto y la lactancia. Se trata de un sistema similar con 7 categorías (A, B1,B2, B3, C, D, y X):

  • A. No se observa aumento de la frecuencia de malformaciones ni efectos dañinos sobre el feto en estudios con gran número de embarazadas.
  • B1. No se ha observado aumento de la frecuencia de malformacione u efectos dañinos sobre el feto. Estudios con animales no evidencian un incremento del daño fetal.
  • B2. Sobre un número limitado de embarazadas, no se ha observado efecto teratógeno ni daño fetal. Estudios con animales inadecuado o insuficientes.
  • B3. En estudio con humanos, no se observa aumento de la frecuencia de malformaciones y efectos dañinos, pero estudios con animales evidencian un incremento de estos.
  • C. Sin efectos teratógenos pero han causado o son sospechosos de causar efectos dañinos reversibles en el feto.
  • D. Fármacos que causan o son sospechosos de provocar  un incremento de malformaciones y efectos adversos en el feto humano.
  • X. Alto riesgo de daño fetal permanente. No utilizar durante el embarazo o ante sospecha del mismo.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Fases del desarrollo I+D de un medicamento nuevo

Desde que una empresa farmacéutica descubre una nueva molécula hasta que llega a comercializarse, suele transcurrir un período de unos 10-12 años tras superar las siguientes fases:

1. FASE DE DESCUBRIMIENTO

Engloba, a su vez, las subfases de identificación y validación tanto del compuesto terapéutico como de la diana terapéutica (células asociadas a sustancias químicas que pudieran ser el origen de una patología).

2. FASE DE DESARROLLO PRECLÍNICO

En esta fase se prueba el compuesto en células y tejidos (in vitro) y en animales (in vivo). Además se estudia su famacodinámica, famacocinética, toxicología y se formula para su uso en pruebas clínicas.

3. FASE CLÍNICA

Estudio en seres humanos una vez superadas las pruebas de la fase preclínica y su uso en animales.

  • Subfase 1. Pruebas sobre su seguridad en seres humanos sanos.
  • Subfase 2. Estudios sobre su eficacia en humanos. También establece la relación dosis-respuesta.
  • Subfase 3. Evaluación de la eficacia y seguridad del tratamiento en condiciones habituales, comparándolos con otras alternativas terapéuticas ya existentes en el mercado para la misma indicación. Se suele realizar sobre más de 1.000 sujetos.
  • Subfase 4. Solicitud de comercialización a la agencia reguladora competente (AEMPS). Debe demostrar evidencia sobre su efecto a lo largo de todo el proceso.

4. FASE DE POST-AUTORIZACIÓN

Evaluación - tras su comercialización – de su efectividad y seguridad en la práctica clínica diaria (farmacovigilancia, economía,…), así como su uso en condiciones distintas a las autorizadas (nuevas indicaciones).


miércoles, 23 de diciembre de 2015

Legionelosis (A48.1)

Es una enfermedad producida por el bacilo de la legionela, que presenta dos formas clínicas diferenciadas: legionelosis (neumonía atípica con fiebre muy alta) y la enfermedad de Pontiac (A48.2 o síndrome febril autolimitado).

La legionella es un bacilo aeróbico Gram negativo que vive en la biocapa de las aguas superficiales como estanques, lagunas y torres de refrigeración, pudiendo alcanzar la red de abastecimiento. Su temperatura de reproducción está entre 20 y 45º C y se destruye a 70º C.

TRANSMISIÓN

El microorganismo se reproduce en el agua y se dispersa en el aire en forma de aerosoles. Cuando estos contienen un número suficiente de bacterias, penetran en el organismo humano produciendo la enfermedad. No se transmite de persona a persona ni a través de animales. Su período de incubación es de dos a diez días.

 
PREVENCIÓN

Medidas recogidas en el RD 865/2003 del 4 de julio: criterios higiénicos-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis.

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

El diagnóstico puede realizarse mediante:

  • Cultivo de muestras respiratorias: esputos, muestras de tejido pulmonar obtenidas por broncoscopias,...
  • Hemocultivo.
  • Deteccion en orina del antígeno L. Pneumophila.
  • Visualización del microorganismo en líquidos o tejidos afectados con inmunofluorescencia.

El tratamiento suele consistir en antibioterapia prolongada (quinolonas, macrólidos,…).

martes, 15 de diciembre de 2015

Hemocultivo

Método de apoyo al diagnóstico basado en un cultivo microbiológico de una muestra de sangre, para detectar microorganismos (bacterias aeróbicas, anaeróbicas, micobacterias, hongos o virus) en el torrente sanguíneo.

INDICACIONES

  • Sospecha de bacteremia en pacientes con o sin foco aparente de infección.
  • Fiebre mayor a 38,5 ºC
  • Existencia de enfermedades subyacentes graves.
  • Cuadro de abdomen agudo.
  • Antecedente de drogadicción intravenosa.
  • Infecciones que suelen producir bacteriemias, como la endocarditis bacteriana.
  • Y en general, todas las infecciones endovasculares.
En los casos en que no exista alguna de estas circunstancia o cuando el paciente ya esté recibiendo terapia antimicrobiana, la probabilidad de aislar agentes infecciosos en hemocultivos disminuye de forma significativa.

CLASIFICACIÓN


Existen diferentes métodos con distinto nivel de sensibilidad y rapidez en la detección de bacteriemias. En general existen 3 tipos de sistemas de hemocultivos basados en la detección de subproductos del metabolismo bacteriano del CO2: manuales o convencionales, semiautomáticos (lisis-centrifugación) y automáticos.


TOMA DE LA MUESTRA


La preparación de la piel es esencial para evitar la contaminación.


El porcentaje de contaminación atribuible a fallos durante la toma de la muestra es de un 3%, ya que con los sistemas automaticos actuales (sin manipulación de la muestra), la posibilidad de contaminación en el laboratorio es prácticamente nula.


Después de la palpación de la vena, lavar la piel con povidona yodada o clorhexidina al 2%. Aplicar el antiséptico de forma excéntrica y esperar a que se seque para que haga su efecto. Usar guantes y campo estériles.


INOCULACIÓN DE LAS BOTELLAS


Descontaminar con povidona yodada el tapón de goma antes de puncionar la botella y esperar a que se seque. Existen controversias respecto al cambio de aguja antes de inocular la muestra en la botella, pero parece que el cambio de aguja disminuye el porcentaje de contaminación. Llenar antes el bote de anaerobios.


MOMENTO DE LA OBTENCIÓN DE LA MUESTRA


Según estudios, el mejor momento para obtener la muestra de sangre es entre 2 horas a 30 minutos antes del pico febril. Dado que no se puede predecir el momento del pico, se recomienda obtener tres hemocultivos en 24 horas, tomados cada 30 a 90 minutos.


VOLUMEN DE LA MUESTRA


Es una de las variables más críticas para aumentar la sensibilidad del hemocultivo, ya que por cada mililitro adicional de muestra, aumenta considerablemente la sensibilidad de la prueba. Por ello, la recomendación es obtener el máximo de volumen que la botella sea capaz de tolerar; o sea, 10 ml para adultos y de 3 a 5 ml para niños.


NÚMERO DE HEMOCULTIVOS


La recomendación general es 2 a 3 hemocultivos en un período de 24 horas. Se ha demostrado que en un episodio febril la positividad de uno, dos y tres hemocultivos corresponde a una sensibilidad del 80%, 90% y 99% respectivamente.


La obtención de 2 a 3 hemocultivos en 24 horas también permite diferenciar una bacteremia verdadera de una contaminación. En ningún caso se recomienda la obtención de un sólo hemocultivo aislado.


INTERPRETACIÓN DE RESULTADOS


Se considera como bacteremia verdadera el aislamiento del mismo microorganismo en varios hemocultivos, incluídos los correspondientes a la flora cutanea.


Sólo se obtienen cultivos positivos en un 14% de los pacientes que cumplen con los criterios clínicos de bacteremia. Ello significa que en un alto porcentaje de casos no es posible identificar el agente causal, lo que puede deberse a la presencia de bacteremias transitorias, al uso de antimicrobianos antes de obtener las muestras o a la presencia de agentes infecciosos difíciles de aislar.


En la mayoría de los casos, las bacteremias o fungemias son por un microorganismo único. El Stafilococcus coagulasa negativo es la principal causa de bacteremia nosocomial por el uso de catéteres venosos centrales.


 Post relacionado: el antibiograma

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Asistencia a múltiples víctimas. Triage y método S.T.A.R.T.

La palabra “triage”, proviene del francés y significa “clasificación”. Su objetivo es la “atención masiva” en accidentes con múltiples víctimas, sin realizar (casi) ninguna asistencia sanitaria y va encaminado a:
  1. Atender al mayor número posible de heridos.
  2. Proporcionar una correcta asistencia y traslado de víctimas.
  3. Cumpliendo con unos criterios de gravedad en la atención y evacuación.
  4. Encaminados a rentabilizar los recursos disponibles.
  5. Sin malgastar esfuerzos ni recursos en víctimas irrecuperables.

SISTEMÁTICA:

El uso de tarjetas de colores colocadas en un lugar visible que indican la demora que puede sufrir el paciente en la asistencia y evacuación. El plazo de espera se basa en unos principios fundamentales:

  1. La salvación de la vida tiene prioridad sobre la de los miembros.
  2. La conservación de la función prevalece sobre la estética.
  3. Las principales amenazas son: la asfixia y la hemorragia.

NIVELES DE CLASIFICACIÓN

  1. Rojo: prioridad 1. Pacientes críticos o que requieran cuidados inmediatos. Asistencia inmediata “in situ” y traslado inmediato.
  2. Amarillo: prioridad 2. Graves o no inmediatos. Asistencia sanitaria en un centro sanitario y traslado demorable de 3 a 6 horas.
  3. Verde: prioridad 3. Leves o demorables. Pacientes que no precisan hospitalización inmediata. Traslado en vehículo no medicalizado.
  4. Negro: prioridad 0. Muertos o inviables. Fallecidos o heridos irrecuperables. Evacuación en último lugar.

EL SISTEMA S.T.A.R.T.

Acrónimo de “Simple Triage And Rapid Treatment”, fue desarrollado en los años 80 por la armada de EE.UU y se basa en la clasificación de heridos en base a:

  1. Vía aérea (A)
  2. Respiración (B)
  3. Circulación (C)
  4. Estado neurológico (D).

Post relacionado:  método extrahospitalario de triaje avanzado (M.E.T.A.).


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