lunes, 30 de marzo de 2015

Medicamentos de uso compasivo

El Ministerio de Sanidad, mediante el Real Decreto 1015 del 19 de junio de 2009, regula la disponibilidad de medicamentos en situaciones especiales.

Esta norma regula el uso de medicamentos con carácter compasivo y señala los casos en que estos fármacos pueden ser utilizados, cumpliendo lo establecido por la ley 41/2002 del 14 de noviembre (Ley Básica Reguladora de la Autonomía del Paciente y de Derechos y Obligaciones en Materia de Información y Documentación Clínica).

Esta ley establece el derecho del paciente a decidir, mediante consentimiento, entre las distintas opciones clínicas disponibles después de recibir información adecuada.

Resumiendo, se define el uso compasivo de un medicamento como “la utilización de un fármaco para fines no autorizados, por alguna de las siguientes causas:

  1. Porque dicho medicamento se encuentre en las fases de ensayo clínico.
  2. Prescripción de fármacos comercializados, pero que van a ser utilizados en condiciones distintas a las autorizadas (tratamiento de enfermedades crónicas o gravemente debilitantes para las que no hay un tratamiento alternativo eficaz).
  3. Acceso a medicamentos no autorizados en España, siempre que estén legalmente comercializados en otros estados de la UE.
  4. Uso de fármacos no autorizados en ensayos clínicos (uso compasivo de medicamentos en investigación).”
Todas estas circunstancias tienen un carácter excepcional y limitado a casos determinados y autorizados por la AEMPS (Agencia Española de Medicamentos).

Para saber más… https://www.aemps.gob.es/medicamentosUsoHumano/medSituacionesEspeciales/instruccTramitacion.htm


lunes, 23 de marzo de 2015

Mascarillas de protección

Muchas veces hemos utilizado mascarillas de protección FFP2, FFP3,… Pero, ¿en que se basa esta clasificación?

La clasificación de las mascarillas se realiza según la norma europea EN-149 y las siglas F.F.P. significan Filtering Face Piece, que clasifica las mascarillas según su pérdida total, o sea, la pérdida de aire entre la mascarilla y la cara, las fugas por la válvula de exhalación y las del filtro propiamente dicho.

Según esta clasificación, las mascarillas de tipo FFP1 tienen una pérdida total máxima del 25 %, las de tipo 2 un 11 % y las de tipo 3 un máximo del 5% (para partículas con un diámetro medio de 0.6 μm).

Pueden llevar una válvula de exhalación unidireccional para reducir la resistencia a la respiración.

MASCARILLAS DE USO QUIRÚRGICO

No se consideran equipos de protección individual, ya que tienen una gran tasa de pérdida y ofrecen una protección insuficiente frente a la inhalación de aerosoles. No obstante, sí son válidas para colocárselas al paciente, ya que reducen la liberación de microgotas al ambiente y no tienen válvula de exhalación.

La función de estas mascarillas es impedir la diseminación de agentes infecciosos procedentes de las vías respiratorias del personal sanitario, evitando así la contaminación del campo estéril.

La mascarilla nunca debe estar deteriorada ni mojada y se utilizará según las instrucciones del fabricante como cualquier equipo de protección individual.

Para más información…


http://www.insht.es/EPI/Contenidos/Promocionales/Proteccion%20respiratoria/Promocional%20a%20Contenido/Fichas%20seleccion%20y%20uso%20de%20equipos/fichero/Mediasmascaras.PDF

martes, 10 de marzo de 2015

La valoración del recién nacido y el lactante

A la hora de valorar al niño, debemos tener en cuenta una gran cantidad de diferencias anatomofisiológicas que hacen que éste no sea un “adulto pequeño”.

SISTEMA CARDIOVASCULAR

Los niños tienen menor presión arterial, debido a su baja resistencia arterial periférica. Este hecho hace que también tengan una mayor F.C. que asegura una correcta perfusión de sus órganos y tejidos.

Su volumen sanguíneo total es muy pequeño; la pérdida de una pequeña cantidad de sangre, conlleva una gran repercusión hemodinámica.

Asimismo, poseen una gran capacidad de respuesta compensatoria ante pérdidas de volumen, por lo que sus síntomas típicos (taquicardia e hipotensión), no se manifiestan hasta que dicha pérdida está en torno al 40 %.

Los órganos torácicos (y abdominales), se concentran en un espacio muy reducido, existiendo mayor riesgo de afectación multiorgánica en caso de traumatismo.

Mayor dificultar para canalizar un acceso venoso, debido al calibre de sus venas y a su tejido adiposo. Contemplar el uso de la vía intraósea en situaciones críticas.


APARATO RESPIRATORIO

Mayor frecuencia respiratoria, debido a su menor superficie alveolar y un mayor metabolismo basal que aumenta la demanda de O2.

Su musculatura respiratoria (s.t. intercostales) no está desarrollada, por lo que se agotan rápidamente.

Los niños realizan una respiración abdominal; por tanto, no comprimir el abdomen para no disminuir su capacidad pulmonar.

Los lactantes respiran por la nariz por unos orificios nasales proporcionalmente muy pequeños. Valorar siempre la presencia de secreciones nasales que dificulten la respiración. En el sondaje gástrico, usar la vía orogástrica.

Su boca es más pequeña y la lengua más grande. Esto implica mayor riesgo de obstrucción de la epiglotis anterior en caso de inconsciencia. No colocar el Guedel girándolo sobre el paladar blando como en el adulto. Se hará suavemente y usando un depresor lingual.

Su laringe está más adelantada. A la hora de permeabilizar la V.A., colocar la cabeza en posición neutra, ya que una hiperextensión produciría un bloqueo al paso del aire.

La tráquea del niño tiene menor calibre, por lo que cualquier cuerpo extraño, conlleva un gran riesgo de asfixia.

SISTEMA DIGESTIVO
 

Poseen una reducida capacidad gástrica, que, unida a un peristaltismo intestinal muy rápido, hace que tengan que alimentarse con más frecuencia. También tienen mayor número de deposiciones.

Asimismo, su metabolismo basal es mayor, requiriendo mayor aporte de nutrientes y O2.


S. URINARIO

Su orina es más diluída, de color más claro y tienen menor continencia urinaria debido al tamaño de su vejiga.

Sus riñones son proporcionalmente más grandes que los del adulto, y por tanto, más frágiles ante un traumatismo.


APARATO OSTEOARTICULAR

Los huesos de los niños son más flexibles debido a su menor mineralización y mayor proporción de cartílago. Esto hace que las fracturas óseas sean poco frecuentes.

Sus costillas también son muy elásticas; una contusión fuerte puede ocasionar traumatismos en órganos torácicos sin provocar fracturas costales.

La parrilla costal es más corta e inclinada y la musculatura abdominal menos desarrollada. Esto conlleva que las vísceras abdominales están menos protegidas ante un traumatismo.

OTROS

En la valoración neurológica debe tenerse en cuenta su edad, etapa evolutiva y su estado de salud. Casi todos los reflejos primitivos desaparecen hacia el año de vida.

Las pérdidas de calor y el riesgo de hipotermia es inversamente proporcional a la edad del niño por inmadurez de su sistema termorregulador y menor reserva energética. La demanda de O2 aumenta con la baja temperatura; lo que obliga a adoptar medidas físicas para calentarlo durante la RCP.

Del mismo modo, también tienen un mayor riesgo de deshidratación e hipertermia debido a su termolabilidad y su gran superficie de piel en relación con su masa.


miércoles, 4 de marzo de 2015

Chitosán

Durante los últimos años, venimos observando el uso cada vez más frecuente de hemostáticos en gránulos (sobre todo en ámbitos prehospitalario y militar).

¿COMO ACTÚAN? 

La mayoría de ellos se componen de chitosán, un compuesto procedente del exoesqueleto de determinados crustáceos.

Según los distintos fabricantes, el chitosán es un hemostático granular de alto rendimiento, que detiene hemorragias severas en menos de 30 segundos, fácil de utilizar y seguro, ya que es hipoalérgico, actúa como antiséptico y no provoca quemaduras por actuar en frío.

El chitosán, no es un coagulante, es decir, actúa sin iniciar la cascada de coagulación. Funciona agregando la sangre que entra en contacto directo con él, sin formar coágulos fuera de la zona de sangrado que pudiran diseminarse por el torrente sanguíneo. También puede actuar en ambientes fríos y es efectivo con sangre anticoagulada (por heparina, cumarínicos,…).

Los fabricantes no refieren ningún efecto negativo después de años de uso continuado en el sector militar; y han valorado todos sus ingredientes por separado, determinando que también es seguro para su uso en cirugía, ya que las cantidades residuales son reabsorbibles.

El modo de preséntación varía según el fabricante (sobres de varios tamaños, en jeringas, con aplicador,...).

MODO DE EMPLEO

Se introduce directamente en el interior de la herida y se presiona. Los gránulos se mezclan con el hematocrito, formando un coágulo adherente que bloquea el sangrado al fijarse al tejido húmedo de los bordes y al lecho de la herida.

Conocidas marcas comerciales han empleado el chitosán como producto adelgazante durante años.


domingo, 1 de marzo de 2015

El traumatismo en la embarazada

La fisiopatología de una mujer gestante que ha sufrido un traumatismo es diferente a causa de los cambios fisiológicos propios del embarazo y por la necesidad de atender a un segundo paciente: el feto.

Resumiendo, los principales cambios anatomofisiológicos a tener en cuenta en una embarazada, son:
  • Las presiones arteriales disminuyen por redistribución vascular.
  • Mayor frecuencia cardiaca. Debemos tener precaución en la interpretación de la taquicardia como signo de hipovolemia. Considerar como taquicardia una frecuencia mayor a 100 lpm.
  • Compresión de la vena cava inferior a partir de la semana 20. Trasladar a la paciente en decúbito supino con ateralización izquierda.
  • Cambio electrocardiográficos. Desviación del eje hacía la izquierda.
  • En presencia de hemorragia, la embarazada dispone de un mayor volumen sanguíneo, lo que le permite mantener los signos vitales durante un periodo más prolongado. La FC y la TA se pueden mantener en niveles normales hasta el momento de entrar en fracaso hemodinámico severo, pero no así el feto.
  • Anemia fisiológica. A pesar del aumento de volumen circulante, el hematocrito no aumenta en la misma proporción, por lo que la anemia por hemodilución es un dato analítico normal.
  • Los factores de coagulación aumentan. Lo que ocasiona mayor coagulabilidad que, junto con el éstasis venoso al final del embarazo, hacen que tenga un mayor riesgo de trombosis venosa.
  • Menor capacidad pulmonar por elevación diafragmática: disminución de la tolerancia a la apnea y la hipoxia.
  • Mayor pérdida renal de bicarbonato, por lo que la acidosis se instaura con mayor rapidez.
  • Desplazamiento caudo-cefálico de las vísceras abdominales e intestino, con menor incidencia de lesiones intestinales y mayor riesgo de traumatismo uterino (con hemorragias muy profusas).
  • Desplazamiento de la vejiga. En el 3º trimestre la vejiga se distiende convirtiéndose en un órgano abdominal, con el consiguiente aumento del riesgo de lesiones y rotura.

(*) Un útero al final del embarazo consume un 30% del gasto cardíaco de la gestante (frente a un 2% del útero no grávido), lo que explica la rapidez de instauración de la PCR en una gestante hipóxica.


Reflejos durante el primer año de vida

Los reflejos del RN son actos involuntarios, que irán desapareciendo con el tiempo para ir dando paso a reacciones voluntarias conforme crece y aumenta su maduración neurológica y emocional. Estos reflejos nos sirven para valorar su vitalidad y su estado neurológico:

1. Reflejo de Galant. Al pasar la mano por la zona lumbar en paralelo a la columna vertebral, el bebé arquea el cuerpo hacia ese lado. Este reflejo facilita el paso del bebé por el canal del parto y se mantiene hasta el año de vida.

2. R. de Moro. Sujetamos al bebé por las muñecas, las separamos y lo dejamos caer hacia atrás. El bebé abre los brazos y los extiende hacia delante para agarrarse. Suele llorar. Esta reacción se produce también ante un golpe fuerte, un movimiento brusco o una fuente intensa de luz. Desaparece hacia el 4º mes.

3. R. prensil. Habilidad del RN nacido de agarrar cualquier cosa que roce la palma de su mano, haciendo que el bébé se sujete involuntariamente. Generalmente, se mantiene hasta los 6 meses.

4. R. de búsqueda. Cuando se roza suavemente su mejilla o la comisura labial, el bebé gira la cabeza en esa dirección en busca de alimento. Suele desaparecer alrededor de los 4 meses.

5. R. de succión. El bebé succiona cuando se le introduce algo en la boca. Este reflejo se inicia ANTES del nacimiento, se intensifica hacia el tercer mes y suele permanecer hasta el sexto, cuando el acto de succión se hace voluntario.

6. R. de prensión plantar (Babinski en el adulto). Cuando el bebé siente un roce en la planta de sus pies, recoge los dedos hacia abajo, flexionándolos como hacen los primates para agarrarse. Este es el reflejo que más tiempo permanece (más del año).

7. R. de arrastre. Al colocar al bebé boca abajo, intentará mover sus piernas para avanzar gateando. Desparece a los 3 meses.

8. R. de marcha. El RN intenta caminar cuando se sujeta por las axilas y, con un pie apoyado, levanta el contrario para dar el paso. Sólo se mantiene hasta el 2º mes.

martes, 17 de febrero de 2015

Proceso y signos de infección de una herida

A menudo, tenemos que hacer la cura de una herida aguda con un cierto tiempo de evolución. Antes de proceder a su cura, debemos valorar al paciente y a la herida. La identificación precoz de la infección en una herida permite adoptar la intervención antimicrobiana adecuada, ya que la infección requiere un diagnóstico y tratamiento antimicrobiano adecuados.
  1. Contaminación: todas las heridas pueden adquirir microorganismos. Si la especie bacteriana no dispone de las condiciones físicas y nutricionales adecuadas, o si no es capaz de superar las defensas del huésped, no sobrevivirá ni se diseminará.
  2. Colonización: las bacterias crecen y se multiplican, pero no producen daños al huésped ni desencadenan una infección de los tejidos.
  3. Infección: los gérmenes crecen, se multiplican e invaden los tejidos provocando lesiones tisulares y reacciones inmunitarias. La cicatrización de la herida se interrumpe.
Para saber si una herida aguda (no reciente) está infectada, debemos valorar los siguientes signos y síntomas:
  • Eritema circundante o bordes enrojecidos.
  • Exudado hemopurulento o seropurulento.
  • Edema o formación de bolsas alrededor de la herida.
  • Elevación local de la temperatura cutánea.
  • Hipersensibilidad al tacto.
  • Induración.
Retraso de la cicatrización:
  • Mal olor.
  • Dehiscencia si ha habido sutura previa.
  • Decoloración.
  • Tejido de granulación que sangra con facilidad.
 

domingo, 15 de febrero de 2015

Uso del DEA/DESA en niños

El principal factor de supervivencia en caso de parada cardiorrespiratoria con FV/TVSP* es la desfibrilación temprana, ya que su ejecución en los 4 primeros minutos tras el colapso, resulta en una probabilidad de supervivencia superior al 50%. Después de este tiempo, su eficacia disminuye de forma drástica.

Estudios epidemiológicos en el ámbito hospitalario han modificado las indicaciones de la desfibrilación en menores de 8 años, ya que demuestran que la FV/TVSP no son tan raras como se creían en esta edad y se dan hasta en el 25% de los casos en algún momento de la PCR.


Asimismo, los algoritmos de análisis utilizados por estos equipos, tienen capacidad para analizar ritmos pediátricos y diferenciar aquellos susceptibles de desfibrilación con una buena sensibilidad y especificidad.


DOSIS PEDIÁTRICA Y ELECTRODOS ADHESIVOS EN NIÑOS


En pacientes adultos, los DEA/DESA están programados para descargar a 200 julios. Los parches pediátricos incluyen un atenuador que hace que la energía liberada sea de 50 julios, dosis adecuada para la mayor parte de los niños menores de 8 años, ya que la dosis pediátrica establecida es de 4 julios/kg.



No obstante, numerosos estudios avalan que las dosis de adultos, son bien toleradas en niños cuando no tengamos electrodos adhesivos pediátricos. En este caso, colocaremos los de adultos en la posición esterno-vertebral:


Debido a los pocos estudios realizados, aún no existen evidencias que avalen ni desaconsejen el uso del DEA/DESA en niños menores de 1 año.

(*) Fibrilación ventricular / Taquicardia ventricular sin pulso.

(**) Para saber más... ERC. Recomendaciones 2021

Farmacovigilancia. Sistemas de notificación de efectos adversos

El Sistema Español de Farmacovigilancia es un método de vigilancia para la identificación de reacciones adversas detectadas en los medicamentos comercializados.

Se trata de un organismo descentralizado, coordinado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), que recoge, elabora y procesa la información sobre medicamentos y sus efectos adversos. Asimismo, realiza estudios para evaluar la seguridad de los fármacos.

El Sistema Español de FV se integra, a su vez, dentro del Programa Internacional de la OMS de FV y su objetivo es generar de manera precoz “alertas” sobre la posibilidad o sospecha de reacciones adversas causadas por un medicamento.

Como digo, recoge sospechas y NO evidencias, y se sustenta en el compromiso de los profesionales sanitarios para notificarlas, constatando así que aparecen de manera reiterada.

El análisis de esta información permite a las autoridades sanitarias adoptar medidas reguladoras ante la aparición de efectos secundarios, incluyendo la retirada del producto del mercado.

Los métodos de notificación de productos comercializados (excluyendo los de uso compasivo), son:

 1.- PROGRAMA DE NOTIFICACIÓN ESPONTÁNEA

Es una aplicación para la comunicación, identificación, recogida, registro y evaluación de notificaciones de sospechas de reacciones adversas a fármacos al Sistema Español de FV.

Actualmente es el método más utilizado por los profesionales sanitarios.


http://www.aemps.gob.es/vigilancia/medicamentosUsoHumano/SEFV-H/NRA-SEFV-H/home.htm

 2.- LA TARJETA AMARILLA

Es un formulario (en formato electrónico o papel) para notificar las sospechas de efectos adversos a medicamentos comercializados.

Las Tarjetas Amarillas se remiten al Centro del Sistema Español de FV, donde son evaluadas, codificadas e incorporadas a una base de datos nacional (FEDRA), a su vez, conectada a una base central de la OMS.

Tanto los datos del notificador como los del paciente son confidenciales
.


Filtros HEPA

Todos hemos visto y/o montado la cámara de bioseguridad y sabemos para lo que sirve,
pero… ¿En qué basa su funcionamiento?


La cámara de bioseguridad utiliza un filtro HEPA (High Efficiency Particle
Arresting) o filtro de alta eficiencia.


Los filtros HEPA están compuestos por una malla de fibra de vidrio entrelazada sin un
patrón fijo. El espacio entre las fibras puede variar entre 2 y 0´5 micras, pero retiene
partículas mucho más pequeñas haciendo que éstas impacten contra las fibras cuando
son arrastradas por un flujo de aire (de ahí que tengan que funcionar con presión positiva o negativa).


La eficacia del filtro se incrementa conforme aumentan la densidad de la malla, el diámetro de las fibras y la velocidad del aire, llegando a conseguir un nivel de protección del 99´995 % en los filtros de más alta gama.

A su vez, el filtro de la cámara de bioseguridad, lleva incorporado una pantalla de luz ultravioleta de alta energía que aumenta su eficacia eliminando los agentes patógenos atrapados en la malla.

Además de las cámaras de bioseguridad, otras aplicaciones de los filtros HEPA son las unidades de pacientes críticos, trasplantes, quemados, quirófanos, aviones comerciales y vehículos militares con protección BQ.

Sensación térmica

Todos hemos oído hablar del término sensación térmica, pero … ¿a que se refiere exactamente?

Llamamos sensación térmica al grado de incomodidad que una persona siente como resultado de la combinación de la temperatura, el índice de humedad y la velocidad del viento, y está directamente relacionada con el riesgo de hipotermia.

Hay varios métodos para calcularla - todos con un grado diferente de fiabilidad – pero actualmente uno de los más utilizados se basa en la siguiente ecuación:

SENSACIÓN TÉRMICA = 13,12 + (0,6215 x T) – (11,37 x V)0,16 + (0,3965 x T x V)0,16

Donde T es la temperatura y V la velocidad del viento.


La Unidad Internacional

Al mirar el prospecto o la ficha técnica de un medicamento, solemos encontrarnos una unidad de medida representada como UI o IU (por sus siglas en inglés).

En farmacología, la Unidad Internacional es la unidad de medida de la cantidad de una sustancia, basada en su efecto esperado (actividad biológica mediada).

La definición precisa de una UI difiere de una sustancia a otra y es establecida por acuerdo internacional.

El Comité de Estandarización Biológica de la OMS proporciona una preparación de referencia de una sustancia determinada, fijando el número de UI´s contenidas en esa preparación. Posteriormente, crea un procedimiento para comparar esta preparación de referencia con otros compuestos.

Ventaja de este método: diferentes preparaciones con el mismo UI, contienen el mismo efecto biológico.

Se suele usar para vitaminas, hormonas, drogas, vacunas, hemoderivados y sustancias biológicas activas similares.

Ajuste del fonendoscopio

Llevar los auriculares de forma incorrecta puede ocasionar un mal sellado de las olivas y, en algunos casos, el bloqueo del sonido. Veamos como podemos ajustarlo de una forma rápida y sencilla: 

 1. Alineación de los auriculares: los fonendoscopios tienen unos auriculares diseñados para ser utilizados con un ángulo anatómicamente correcto, con los canales auditivos hacia delante. Antes de colocarse las olivas, sujetar el fonendo de forma que los tubos apunten hacia delante y la campana hacia adentro. Colocarse los auriculares en esta posición. No todos tenemos los canales auditivos iguales, por lo que si despues de colocarlos, éstos no quedan bien ajustados, debemos moldear los tubos.

2. Ajuste de las olivas: es importante utilizar olivas del tamaño adecuado. Si éstas son demasiado grandes o pequeñas, puede producirse una mala acústica. Usar el tamaño ideal de las olivas para una acústica óptima.

3. Obstrucciones: si se suele llevar el fonendo en un bolsillo o si no se limpia con frecuencia, es posible que la suciedad esté obstruya las vías por las que circula el sonido. El cuidado y mantenimiento rutinario previene que esto ocurra.

4. Comprobación del sellado: Los fonendoscopios se basan en un sellado hermético para transmitir los sonidos corporales desde el paciente hasta el oído. Partes sueltas o mal enroscadas en la campana o el tubo, o el deterioro del mismo, pueden provocar la pérdida de esta hermeticidad.

El medicamento genérico (EFG)

Muchas veces hemos oído decir a los pacientes – e incluso a profesionales sanitarios - que los medicamentos genéricos no son iguales a los originales.

Pues bien, según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), el genérico debe demostrar que su principio activo es biocompatible* en un 80% o más con el fármaco original y tiene que cumplir con todas las garantías y requisitos de calidad y seguridad exigidas al medicamento de referencia. Además, deben ser más económicos.

Un genérico es un medicamento** autorizado una vez que ha demostrado su bioequivalencia con el fármaco al que sustituye, cuando para éste ya ha expirado el periodo de protección de datos (o sea, han transcurrido al menos diez años desde su autorización).

En España, la AEMPS es el organismo que evalúa los medicamentos de fabricación industrial antes de su comercialización (entre los que se encuentran los genéricos). Además realiza una vigilancia continua, controles de calidad y se asegura de que cumplan en todo momento con las garantías necesarias para su uso en humanos.

Los medicamentos genéricos, se identifican por las siglas EFG (equivalente farmacéutico genérico) junto al nombre que figura en el envase.


(*) Biocompatibilidad: capacidad de una sustancia de realizar una función terapéutica deseada en un receptor, sin provocarle efectos colaterales.

(**) Medicamento: principio activo (fármaco) + excipiente/s.


Fluidoterapia en el paciente politraumatizado

Como sabemos, las soluciones coloidales son muy usadas en la reanimación de pacientes politraumatizados, aunque últimamente se plantea su efectividad cuando los comparamos con preparados cristaloides.

Los cristaloides son sueros que permiten la reposición equilibrada de agua y electrolitos, aunque producen poca expansión de volumen intravascular, por lo que su administración en grandes volúmenes suele hacerse acompañada con un coloide (normalmente 3:1).


En cambio, los coloides son soluciones de reposición caracterizadas (aunque no ampliamente demostrada) por una mayor expansión plasmática y una permanencia más larga en el espacio intravascular.

Pues bien, según estudios, no existen claras evidencias de que los coloides reduzcan el riesgo de muerte en reanimaciones de pacientes politraumatizados, quemados o postquirúrgicos comparados con soluciones cristaloides. Además, tienden a aumentar el fallo renal, el riesgo de anafilaxia y son más caros.


Manejo inicial del quemado adulto. Ecuación de Parkland

Uno de los aspectos más importantes en el manejo de urgencia del quemado, es el inicio de la reposición de volumen con fluidos e iones para mantener los órganos vitales perfundidos.

Muchas fórmulas de reanimación del quemado han probado ser clínicamente efectivas, aunque todas difieren en el volumen y el contenido iónico.

En la actualidad, la ecuación más utilizada es la de Parkland

F24 = 4 ml X Peso paciente (en Kg) X % de SCQ (Superficie Corporal Quemada)

La mitad del resultado se administrará en las primeras 8 horas y el resto en las siguientes 16.

El ringer lactato es preferible al suero salino al 0.9% para evitar la acidosis hiperclorémica, por la gran cantidad de volumen que estos pacientes demandan.


Por ejemplo, un paciente de 75 kg con un 35% de superficie corporal quemada:

Fluido Total en 24 horas = 4 ml/Kg X Kg del paciente X % de SCQ; o sea

F24 = 4 ml/Kg X 75 Kg X 35% SCQ = 10.500 ml


Luego, el volumen (en ml) que debemos administrar al quemado es:
  • En las primeras 8 horas = 5.250 ml
  • De 9 a 24 horas = 5.250 ml

Para determinar el ritmo de infusión a administrar en las primeras 8 horas, dividir la primera de estas cantidades entre 8 --> F8 = 5.250 ml / 8 horas = 650 ml/h.
 
Y el flujo en las siguientes 16 h … dividir entre 16, o sea, 325 ml/h.

Para saber más… PHTLS 8ª edición


Monitorización cardiaca. Colocación de electrodos

Los electrocardiógrafos y la mayoría de los monitores, tienen 10 electrodos con los que monitorizan las 12 derivaciones.

Si sólo queremos sacar una tira de ritmo, nos valdrá con colocar sólo los electrodos de los miembros: LA, RA, LL y RL. Con ellos monitorizamos las 6 derivaciones bipolares: D1, D2, D3, aVR, aVF y aVL (ver triángulo de Einthoven).

Pero si queremos hacer un EKG completo, tendremos que poner otros 6 electrodos para ver las derivaciones monopolares (de V1 a V6).

Aunque no es muy habitual, puede que nos pidan un electro de las derivaciones posteriores. Para ello, tendremos que cambiar V1, V2 y V3 por V7, V8 y V9 respectivamente.

También podemos hacer un EKG derecho, para lo que tendremos que colocar los electrodos de izquierda a derecha empezando por el 4º espacio paraesternal izquierdo V´1.

Resumiendo:
  • Rojo: M.S.D.
  • Amarillo: M.S.I.
  • Verde: M.I.I.
  • Negro: M.I.D.
  • V1: 4º espacio paraesternal dcho.
  • V2: 4º e. paraesternal izdo.
  • V3: entre V2 y V4.
  • V4: 5º e. línea medioclavicular.
  • V5: 5º e. línea axilar anterior.
  • V6: 5º e. línea axilar media.
  • V7: 5º e. línea axilar posterior.
  • V8: 5º e. vértice escapular.
  • V9: 5º e. línea paravertebral izda.